Maletines de cartón, un formato que triunfa en la industria del packaging

Los cierres de cajas para embalaje pueden clasificarse en los siguientes tipos: de solapas, con pestañas, de tapa y con asas. A este último grupo pertenecen las Carpetas y Maletines de carton, una solución práctica, cómoda y segura para el transporte y embalaje de bienes de pequeño y mediano tamaño.

 

Por sus múltiples beneficios, el maletín de cartón goza de popularidad en la industria del packaging. La comodidad de su transporte, por ejemplo, lo convierte en un formato idóneo para destinar a recogidas en tienda y a domicilio gracias a la presencia de su asa, comúnmente diseñada como una prolongación de la estructura base y un añadido de tela u otro material.

 

Además, su diseño automontable permite ampliar el espacio disponible en el almacén, pues estas cajas reducen drásticamente su tamaño antes de ensamblarse. De esta forma, contribuyen a optimizar el stock y reducen el gasto en packaging al posibilitar pedidos más voluminosos.

 

Otra de las cualidades del maletín de cartón es su capacidad, amplia en comparación con el embalaje tradicional. Y es que su diseño rectangular se adapta a un extenso abanico de productos de dimensiones pequeñas y medianas, incluyendo los más frágiles. Porque este modelo de caja destaca por su elevada resistencia. Los golpes, rozaduras, arañazos y demás incidentes no hacen mella con facilidad en su estructura, lo que garantiza un transporte seguro y una vida útil aceptable.

 

Por otra parte, las cajas tipo maletín de cartón sorprenden por su estética original y atractiva. Otros envases pueden pasar desapercibidos: los maletines no, pues atraen las miradas en los escaparates. En muchos casos, su diseño rectangular con asa se presta bien a temáticas como el turismo. Es común encontrar estas cajas personalizadas como maletas de viaje, estilo apropiado para cosméticos de bronceado solar, accesorios para el aseo, trajes de baño, pastelería francesa, etcétera.

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