Maletines de cartón, un formato que triunfa en la industria del packaging

Los cierres de cajas para embalaje pueden clasificarse en los siguientes tipos: de solapas, con pestañas, de tapa y con asas. A este último grupo pertenecen las Carpetas y Maletines de carton, una solución práctica, cómoda y segura para el transporte y embalaje de bienes de pequeño y mediano tamaño.

 

Por sus múltiples beneficios, el maletín de cartón goza de popularidad en la industria del packaging. La comodidad de su transporte, por ejemplo, lo convierte en un formato idóneo para destinar a recogidas en tienda y a domicilio gracias a la presencia de su asa, comúnmente diseñada como una prolongación de la estructura base y un añadido de tela u otro material.

 

Además, su diseño automontable permite ampliar el espacio disponible en el almacén, pues estas cajas reducen drásticamente su tamaño antes de ensamblarse. De esta forma, contribuyen a optimizar el stock y reducen el gasto en packaging al posibilitar pedidos más voluminosos.

 

Otra de las cualidades del maletín de cartón es su capacidad, amplia en comparación con el embalaje tradicional. Y es que su diseño rectangular se adapta a un extenso abanico de productos de dimensiones pequeñas y medianas, incluyendo los más frágiles. Porque este modelo de caja destaca por su elevada resistencia. Los golpes, rozaduras, arañazos y demás incidentes no hacen mella con facilidad en su estructura, lo que garantiza un transporte seguro y una vida útil aceptable.

 

Por otra parte, las cajas tipo maletín de cartón sorprenden por su estética original y atractiva. Otros envases pueden pasar desapercibidos: los maletines no, pues atraen las miradas en los escaparates. En muchos casos, su diseño rectangular con asa se presta bien a temáticas como el turismo. Es común encontrar estas cajas personalizadas como maletas de viaje, estilo apropiado para cosméticos de bronceado solar, accesorios para el aseo, trajes de baño, pastelería francesa, etcétera.

¿Cuáles son los beneficios del packaging de cartón en el sector B2C?

La sustitución del plástico y sus derivados por materiales más ecológicos es de imperiosa necesidad, considerando que un millón de toneladas de residuos plásticos contaminan el Mediterráneo. De todas las alternativas disponibles, el cartón se posiciona como una de las más viables. Por ese motivo, cada vez se utilizan más las bolsas, recipientes y estuches de carton para botellas, snacks y otros productos alimenticios del sector B2C.

 

Primeramente, urge derribar uno de los grandes mitos que pesan sobre el cartón: su impacto negativo en el medio ambiente porque, inevitablemente, depende de la tala de árboles, ¿verdad? En realidad, su fabricación supone una disminución del 50-60% de las emisiones contaminantes en relación con otros materiales. Y en cuanto a la deforestación obligada para su producción, la fibra de celulosa puede reciclarse hasta seis veces.

 

Además, los productos y servicios de negocios al consumidor aprovechan la elevada personalización del cartón. Aunque su base es de color marrón, esta permite la impresión de cualquier diseño, sin importar las tonalidades requeridas o las exigencias de logotipos, ilustraciones, etcétera. A diferencia del plástico, goza de mayor resistencia y puede adoptar diversas formas, posibilitando diseños más creativos.

 

Por otra parte, el packaging de cartón proporciona un mayor nivel de protección a los bienes de consumo. Los de triple capa actúan como una auténtica barrera frente a golpes, rozaduras, etcétera.

 

Otra ventaja del cartón frente al plástico es el espacio que ocupan mientras permanecen almacenados. La mayoría de las cajas, estuches y paquetes son auto montables, lo que significa que pueden apilarse y conservarse sin consumir demasiado espacio.

 

Por último, el ‘abrazo’ de los cartones frente al plástico no supone un derroche para las empresas del sector B2C. Por ejemplo, los recipientes y enseres de cartón de restaurantes pueden ser muy económicos desde un punto de vista financiero y, al mismo tiempo, beneficiosos para la imagen corporativa, pues los consumidores de hoy confían en marcas comprometidas con el reciclaje y el respeto medioambiental.