Las Cíes, visita obligada en tus vacaciones en Vigo

Vigo, y sobre todo sus alrededores, son un punto turístico muy interesante de cara al verano. En las cercanías de Vigo encontramos playas fantásticas y muy variadas para los amantes del sol y del mar. Pero también hay áreas rurales muy recomendables para salir a caminar. El tiempo es lo suficientemente bueno como para querer disfrutar de la costa y del aire libre pero el calor no es tan agobiante como en otros destinos de Mediterráneo, por lo que el equilibrio es perfecto.

Pero además Vigo es una ciudad con muchas opciones de ocio para sus visitantes, como restaurantes, centros comerciales o su hostelería en general. El ocio nocturnos es también muy atractivo, con terrazas y locales para tomar copas. Con todos estos puntos a su favor, no es nada raro que miles de personas acudan a la ciudad olívica a pasar sus vacaciones.

Una de las visitas obligadas si se veranea en Vigo o alrededores son las Islas Cíes. Muchas personas piensan que qué pueden ofrecer estas islas que no se tenga en la costa. Lo cierto es que se trata de un espacio protegido muy singular y de una gran belleza, por lo que no debería de dejarse escapar la oportunidad de viajar hasta allí para disfrutar de la naturaleza y el paisaje.

La única forma de ir es reservando plaza a través de la página de la Xunta. Dado que es un espacio protegido el número de visitantes que pueden acudir cada día es limitado, por lo que es imprescindible realizar este trámite, que es muy sencillo. No obstante, las listas de espera pueden ser largas por lo que hay que hacerlo con suficiente antelación.

Una vez que se tenga confirmada la reserva, solo hay que comprar el billete del barco cies. Hay barcos por la mañana y por la tarde, por lo que una buena opción es comprar el billete para salir a primera hora del día y volver a última, disfrutando de todo el día allí.

Al llegar temprano se puede realizar una de las rutas de senderismo que recorren la isla antes de comer. Es posible llevar la comida, pero también se puede reservar para comer de restaurante. Tras la comida y una sobremesa a la sombra, la tarde es el momento perfecto para pasarlo en grande en la playa y darse unos refrescantes chapuzones antes de coger el barco de vuelta. Un día diferente que valdrá mucho la pena disfrutar.

Evita los atascos viajando en barco por la ría de Vigo

Vigo es una ciudad con muchos encantos, entre los que destacan sus bellos alrededores. Pero, por desgracia, tal como ocurre en la mayoría de grandes ciudades, también es una ciudad con problemas de tráfico. Y, en ocasiones, salir o entrar de la ciudad puede ser algo estresante, especialmente en horas punta en las que es mucha la gente que se desplaza a un mismo tiempo.

En verano, este problema de tráfico se ve acentuado por el hecho de que son muchas las personas que, desde el interior, se desplazan a las playas y crean largas caravanas de coches que se unen a las de las personas que trabajan o tratan de desplazarse de forma habitual por las calles.

Pero si tu objetivo es ir a lugares como Cangas, desde Vigo, puedes hacerlo sin miedo a los atascos y sabiendo que siempre vas a llegar a la hora exacta. Esto es especialmente importante si el motivo de tu desplazamiento es laboral. Y puedes hacerlo recurriendo al barco. Y es que desde Vigo y en dirección a Cangas, parten todos los días barcos que hacen el recorrido de ida y de vuelta y que permiten realizar el viaje sin miedo a atascos o a retrasos.

Los horarios barcos a cangas desde vigo son muy amplios. Aunque pueden variar según la temporada y siempre es mejor comprobarlos, salen por la mañana hasta la noche y el viaje es rápido y tranquilo. Además, es muy interesante saber que la tarjeta de transporte metropolitano también es válida para este barco, por lo que se consigue una rebaja francamente interesante en el billete, algo para tener en cuenta si se realiza este viaje con frecuencia.

Aunque es durante el verano cuando este tipo de transporte se vuelve más popular, no son pocas las personas que lo utilizan durante todo el año de forma habitual. El hecho de poder viajar en el interior cuando hace mal tiempo facilita mucho las cosas y garantiza un viaje cómodo y agradable incluso en condiciones adversas.

Dado que estamos hablando de ría, el mar nunca está demasiado alborotado por lo que se trata de un trayecto perfectamente realizable para quienes nunca han usado este medio de transporte y, para quienes se mareen, un chicle para el mareo como el que se usa cuando se viaja en bus es más que suficiente.