UNA ISLA PARA EXPLORAR

Hace  mucho tiempo que no voy hasta las islas cíes y me acabo de enterar de que hay un codigo promocion islas cies en donde te puede salir el viaje a las islas bastante más barato. El viaje hasta las islas cíes creo que hoy en día estará sobre unos veinte euros, pero la última vez que fui valía bastante menos dinero y por eso para irme de vacaciones me iba con los amigos a la isla de ons que era bastante más asequible para nuestros bolsillos en esa época de adolescencia.

Pero he de decir que me encantaba ir hasta las islas cíes aunque no fuese para quedarme en el camping, pasar allí un solo día para mi ya era suficiente para desconectar del mundo, ya que allí sientes una tranquilidad como no se siente en casi ningún sitio.

Recuerdo la primera vez que fui hasta las islas cíes con mi madre, mis hermanos y mi abuela y recuerdo que fue un día estupendo, porque allí tenías todo el espacio del mundo para poder jugar libremente sin molestar a nadie que también estuviese en la playa. 

Pero las islas cíes no es solamente un lugar en el que poder jugar, si no para explorar, ya que hay bastantes sitios que hay que visitar, como la subida al faro, que visto desde la parte más baja de la isla parece mucho pero el camino se hace más corto de lo que parece y se va haciendo entretenido porque hay que estar atento a las gaviotas y sus poyuelos que suelen andar por el medio del camino y son las propias gaviotas las que los sacan del camino a picotazos, es todo un espectáculo. 

Supongo que dentro de bastante poco tiempo volveré hasta las islas cíes, pero por ahora voy a tener que esperar porque por lo que dijeron en la tele el otro día los pasajes están agotados hasta el final del verano, por lo que no me va a quedar más remedio que tener que esperar por lo menos hasta la semana santa del año que viene

Las Cíes, visita obligada en tus vacaciones en Vigo

Vigo, y sobre todo sus alrededores, son un punto turístico muy interesante de cara al verano. En las cercanías de Vigo encontramos playas fantásticas y muy variadas para los amantes del sol y del mar. Pero también hay áreas rurales muy recomendables para salir a caminar. El tiempo es lo suficientemente bueno como para querer disfrutar de la costa y del aire libre pero el calor no es tan agobiante como en otros destinos de Mediterráneo, por lo que el equilibrio es perfecto.

Pero además Vigo es una ciudad con muchas opciones de ocio para sus visitantes, como restaurantes, centros comerciales o su hostelería en general. El ocio nocturnos es también muy atractivo, con terrazas y locales para tomar copas. Con todos estos puntos a su favor, no es nada raro que miles de personas acudan a la ciudad olívica a pasar sus vacaciones.

Una de las visitas obligadas si se veranea en Vigo o alrededores son las Islas Cíes. Muchas personas piensan que qué pueden ofrecer estas islas que no se tenga en la costa. Lo cierto es que se trata de un espacio protegido muy singular y de una gran belleza, por lo que no debería de dejarse escapar la oportunidad de viajar hasta allí para disfrutar de la naturaleza y el paisaje.

La única forma de ir es reservando plaza a través de la página de la Xunta. Dado que es un espacio protegido el número de visitantes que pueden acudir cada día es limitado, por lo que es imprescindible realizar este trámite, que es muy sencillo. No obstante, las listas de espera pueden ser largas por lo que hay que hacerlo con suficiente antelación.

Una vez que se tenga confirmada la reserva, solo hay que comprar el billete del barco cies. Hay barcos por la mañana y por la tarde, por lo que una buena opción es comprar el billete para salir a primera hora del día y volver a última, disfrutando de todo el día allí.

Al llegar temprano se puede realizar una de las rutas de senderismo que recorren la isla antes de comer. Es posible llevar la comida, pero también se puede reservar para comer de restaurante. Tras la comida y una sobremesa a la sombra, la tarde es el momento perfecto para pasarlo en grande en la playa y darse unos refrescantes chapuzones antes de coger el barco de vuelta. Un día diferente que valdrá mucho la pena disfrutar.

Evita los atascos viajando en barco por la ría de Vigo

Vigo es una ciudad con muchos encantos, entre los que destacan sus bellos alrededores. Pero, por desgracia, tal como ocurre en la mayoría de grandes ciudades, también es una ciudad con problemas de tráfico. Y, en ocasiones, salir o entrar de la ciudad puede ser algo estresante, especialmente en horas punta en las que es mucha la gente que se desplaza a un mismo tiempo.

En verano, este problema de tráfico se ve acentuado por el hecho de que son muchas las personas que, desde el interior, se desplazan a las playas y crean largas caravanas de coches que se unen a las de las personas que trabajan o tratan de desplazarse de forma habitual por las calles.

Pero si tu objetivo es ir a lugares como Cangas, desde Vigo, puedes hacerlo sin miedo a los atascos y sabiendo que siempre vas a llegar a la hora exacta. Esto es especialmente importante si el motivo de tu desplazamiento es laboral. Y puedes hacerlo recurriendo al barco. Y es que desde Vigo y en dirección a Cangas, parten todos los días barcos que hacen el recorrido de ida y de vuelta y que permiten realizar el viaje sin miedo a atascos o a retrasos.

Los horarios barcos a cangas desde vigo son muy amplios. Aunque pueden variar según la temporada y siempre es mejor comprobarlos, salen por la mañana hasta la noche y el viaje es rápido y tranquilo. Además, es muy interesante saber que la tarjeta de transporte metropolitano también es válida para este barco, por lo que se consigue una rebaja francamente interesante en el billete, algo para tener en cuenta si se realiza este viaje con frecuencia.

Aunque es durante el verano cuando este tipo de transporte se vuelve más popular, no son pocas las personas que lo utilizan durante todo el año de forma habitual. El hecho de poder viajar en el interior cuando hace mal tiempo facilita mucho las cosas y garantiza un viaje cómodo y agradable incluso en condiciones adversas.

Dado que estamos hablando de ría, el mar nunca está demasiado alborotado por lo que se trata de un trayecto perfectamente realizable para quienes nunca han usado este medio de transporte y, para quienes se mareen, un chicle para el mareo como el que se usa cuando se viaja en bus es más que suficiente.