Realiza una bonita excursión en tus vacaciones de verano

Uno de los posibles destinos de vacaciones para este verano atípico son las Rías Baixas, en Galicia. Ofrecen una gran variedad de posibilidades para sus visitantes que nunca se van a aburrir. Para empezar, pueden disfrutar cada día de una playa diferente sin tener que recorrer grandes distancias. Teniendo como centro de operaciones Vigo pueden acudir a Samil o a las playas de Baiona, por poner sólo algunos ejemplos cercanos.

Pero también pueden realizar bonitas excursiones, por ejemplo, cogiendo el barco de vigo a cangas de morrazo para descubrir esa parte de la ría y disfrutar de las playas que se ocultan en esta zona y que tienen una gran belleza. Además, la excursión en barco es de por sí una bonita experiencia ya que se disfrutará de vistas de Cangas y de Vigo desde un ángulo muy diferente al habitual.

Existen barcos que unen ambas ciudades con frecuencia, por lo que es muy agradable hacer el paseo incluso si no se quiere visitar la playa, sino simplemente dar un paseo por Cangas, tomar algo y regresar a la ciudad olívica un día que no esté agradable para ir a tomar el sol, pero sí para descubrir nuevos sitios que tienen su encanto y sus lugares para descubrir.

La distancia entre Vigo y Cangas por mar es más bien corta y el paseo puede hacerse en la parte superior del barco si el tiempo lo permite, disfrutando de los asientos y de la vista. Si al volver el fresco hace que no apetezca repetir la experiencia, puede viajar a cubierto en la parte inferior del barco, protegida por cristales y más resguardada de las brisas.

No es la única excursión por mar que se puede realizar desde Vigo ya que también hay salidas a las Islas Cíes un auténtico paraíso natural para el cual hay que reservar plaza con antelación ya que hay que tener un permiso de la Xunta de Galicia para poder embarcar hasta allí.

Con el permiso y el billete del barco se puede aprovechar y pasar todo un día en las islas, disfrutando de un paseo por sus rutas de senderismo y de sus playas absolutamente idílicas. Eso sí, el agua del atlántico es bastante fresca lo que puede ser toda una sorpresa para quienes estén acostumbrados a otras aguas más cálidas como las de Mediterráneo español.