¿Conoces los nuevos plafones encastrados?

Si buscas ofertas Plafones online baratos echa un vistazo a los plafones encastrados, porque te van a encantar. Similares a los clásicos de toda la vida en cuanto a su funcionamiento y colocación, pero con unos diseños muy modernos y actuales, estos plafones están pensados para encajar con todos los estilos de decoración y con prácticamente cualquier ambiente.

Están dotados de luces LED, por lo que el consumo que tienen es muy bajo y la intensidad de luz puede ser tanta como se desee, para adaptarse a cualquier requerimiento, actividad y tamaño de habitación. Te sorprenderá lo poquísimo que consumen y lo mucho que duran sus bombillas o barras LED.

Inicialmente, surgieron para los techos del cuarto de baño y de la cocina. Al ser de diseños sencillos, son las habitaciones en las que mejor parecen encajar. Pero hoy también se encuentran en comedores, salas de estar y pasillos porque cada vez es más frecuente encontrarse con viviendas decoradas de una forma minimalista en la que este tipo de plafones encajan mucho mejor que las lámparas de siempre.

También los encontramos con mucha frecuencia en oficinas y despachos, ya que se trata de un modo de iluminación económica, que queda muy bien y con muy poco mantenimiento que es justamente lo que se necesita en ambientes laborales. Por si fuera poco todo esto, su bajo coste hace que pueda compensar fácilmente el cambiar las lámparas tradicionales por estos plafones encastrables con luces LED de consumo muy reducido.

Además de los plafones encastrables también podemos encontrar en el mercado focos encastrables, que son muy parecidos en cuanto a instalación y apariencia, pero con un tamaño mucho menor. Estos focos permiten que la luz se pueda distribuir por la habitación como más guste. No tiene por qué hacerse una distribución regular clásica, sino que pueden colocarse focos sobre el sofá, para facilitar la lectura, sobre la mesa de comedor o incluso sobre una mesita auxiliar para destacarla.

Es importante tener en cuenta que para poder encastrarlos debidamente es necesario que haya un falso techo, ya que de lo contrario no podrían situarse. Gracias a que las luces LED no desprenden calor no importa el material en el que esté hecho el techo ni tampoco la distancia desde el falso techo al techo de obra, lo que da mucha más libertad para poder colocar las luces donde se quiera.

Un diseño con luz

Tal vez está mal que yo lo diga, pero mi cocina es una auténtica maravilla del diseño. Fue la última zona de la casa que dejé pendiente de renovar. Se trataba de algo muy importante para mí y preferí esperar a tener tiempo y contar con desahogo económico: no quería tener un presupuesto limitado, sabía que iba a ser una rehabilitación cara y me lo tomé con calma.

Todo empezó cuando mi amiga Sol decidió vender la casa que ella misma se había diseñado. Es arquitecta e ideó una construcción maravillosa de la que enamoré en el acto. Le dije, medio en broma, medio en serio, que si algún día vendía que, antes que a nadie, me avisará a mí que igualaría cualquier precio.

A los cinco años, Sol se tuvo que ir a Zúrich por trabajo y me llamó: la casa era mía… pero por un dinero considerable que me obligó a posponer algunas ideas de reforma. Y es que exteriormente la casa era fantástica, pero mi gusto y el de mi amiga es muy diferente si hablamos de diseño de interiores. Sin ir más lejos, nada más llegar tuve que ir a comprar articulos iluminacion para cambiarlo todo porque el gusto de Sol en cuanto a lámparas es realmente curioso… y poco apacible, por decirlo así.

Y así, dos años después de reformar casi toda la casa internamente, por fin le llegaba el turno a la cocina. Soy un gran cocinero y quería que todo quedase perfecto: fue una reforma muy cara que incluyó equipamiento de última generación con unas posibilidades de control digital que ni siquiera sabía que existían, pero que suponen una comodidad fuera de duda.

Además, tiré la casa por la ventana con los equipos de luz: a la hora de comprar articulos iluminacion me hice con un módulo LED tipo cables que cuelgan del techo y dan un aspecto increíble, pudiendo variar al detalle la gradación de luz. Todo me costó bastante dinero pero, por fin, pude tomarme mi copa de vino y disfrutar de la cocina (y la casa) que siempre soñé.