MEJOR ARREGLAR QUE COMPRAR NUEVO

A mucha gente les encanta tirar las cosas que se han estropeado para poder de este modo comprarse otras cosas nuevas, esta forma de pensar me parece muy equivocada. Me parece que es mucho más correcto intentar arreglar las cosas antes de tirar con ellas y gastarse el dinero en comprar cosas nuevas. Eso pasa en casa de unos amigos míos que tienen unas persianas estropeadas y la novia de mi amigo ya está viendo persianas nuevas por internet en lugar de ver lo que le valdría arreglar las que ya tienen. Pues la novia de mi amigo se va a llevar un pequeño chasco porque su novio y yo fuimos a Comprar Mecanismos para estores y persianas baratos y vamos a arreglar las persianas viejas antes de que ella se decida por comprar unas persianas nuevas. En la tarde de ayer mientras ella estaba en el trabajo decidimos que era el momento ideal para arreglar las persianas y cuando ella llegó por la noche le dijimos que las persianas ya estaban arregladas y no tuvo la reacción que esperábamos, porque creíamos que nos iba a agradecer el esfuerzo pero no, incluso se enfadó un poco porque ella ya se había hecho a la idea de comprar unas persianas nuevas. Pero como el piso lo heredó mi amigo él tiene siempre la última palabra cuando hay que hacer algo en el piso. Cuando su novia pague la hipoteca podrá opinar sobre los temas de decoración, por el momento tendrá que contentarse con lo que tiene. Esta chica de verdad tiene un problema con las compras, menos mal que hoy en día trabaja mucho y ya no le queda demasiado tiempo para ir de compras, e internet tampoco ayuda a que compre menos. A mi no me sobra el dinero por eso siempre medito mucho las cosas antes de comprar nada y me parece que es la mejor forma de hacer las cosas y terminas por habituarse a hacerlo de ese modo aunque tengas dinero de sobra. No conozco a nadie que sea estricto la hora de tener que comprar algo.

4 razones para poner estores en tu cocina

Los estores cocina ganan más y más puntos respecto a las cortinas de toda la vida. No solo se ven muy modernos y actuales, también ofrecen otras ventajas adicionales que hacen que sean los favoritos de muchas familias.

  1. Son más fáciles de limpiar que las cortinas. Los estores se limpian con un paño húmedo, nada más. Y esto hace que resulte muy fácil tenerlos impecables porque en cuestión de unos pocos minutos ya los tienes listos. Pasa un paño a tus estores para limpiarlos cada vez que se lo pases a los muebles de tu cocina y los tendrás siempre impolutos.
  2. Te protegen de las miradas indiscretas. Uno de los problemas de las cocinas es que suelen dar a patios interiores y esto hace que los vecinos que se asoman a tender la ropa, a fumar un cigarro o simplemente a pasar el rato puedan ver el interior de tu casa. Y esto no es algo que suela ser agradable.

A nadie le apetece entrar en la cocina con la toalla de la ducha puesta y que le vean desde la casa de enfrente. O que todo el mundo tenga que saber qué se está preparando para comer ese día. Los estores te darán esa intimidad que necesitas y te proporcionarán una cocina a salvo de miradas de corresponsales de radio patio.

Esto es algo que las cortinas no suelen hacer ya que cuando se enciende la luz suelen volverse traslúcidas.

  1. Si son screen dejarán pasar totalmente la luz. A todos nos gusta que en la cocina haya luz y los estores screen dejan pasar toda la luz del sol. Pero no permiten ni que se vea el interior de la cocina ni que el sol dañe tus muebles.

Esto es muy importante si tienes una cocina de madera que puede acabar quedando descolorida con el paso del tiempo o con el barniz cuarteado. Además, hay estores screen en diferentes tonos para que puedas combinarlos como mejor te guste.

  1. Son muy fáciles de instalar. No tienes que preocuparte de colocar una barra siquiera, el estor viene todo en una pieza y con que coloques el soporte ya podrás instalar todo en un solo paso. Como no tendrás que quitar y poner el estor para nada, una vez instalado ya no te dará más trabajo y podrás disfrutarlo durante muchísimos años.

Mi asesora en decoración 

Un buen día mi hermana llegó a mi nuevo piso y frunció el ceño, aunque no dijo nada. Yo se lo había enseñado con todas mis buenas intenciones, pero ella, siempre tan sincera, lo vio con otros ojos. En un principio no dijo nada, pero yo supe que había cosas que no le gustaban. Y como si estuviera siendo juzgado por un profe exigente, me disculpé diciendo que todavía había cosas reformar, algo que era cierto ya que el piso era originalmente bastante viejo. 

Cuando compré este piso lo hice pensando en las posibilidades que tenía de futuro. Lo que más me gustaba de él era su ubicación, en pleno centro de la ciudad. Pero iba a exigir bastante trabajo y paciencia porque era un piso que había que reformar bastante para adaptarlo a los nuevos tiempos, tanto desde un punto de vista puramente funcional y de instalaciones, pero también desde un punto de vista estético.

Aun así, a mí me gustaban algunas cosas del viejo piso que terminé dejando tal y como estaban, como fue el caso de la habitación que funcionaba de despacho con sus cortinas venecianas. Me gustaba ese ambiente que me recordó al del despacho de un investigador de las películas de los años 50. Tenía un toque clásico que me gustaba mucho. Y esa fue una de las primeras zonas de las que yo pensé que mi hermana no estaba convencida. 

Como ella trabaja en el sector inmobiliario y tiene mucha experiencia con pisos me tomé muy en serio sus recomendaciones en relación a la casa. Pero, para mí sorpresa, el despacho que yo apenas toqué le gustó, incluyendo las cortinas venecianas. Opinaba lo mismo que yo, que tenía un toque clásico que funcionaba muy bien. Y como sabía que yo trabajaba mucho en casa y necesitaba un despacho, me animó a dejarlo tal cual.

Nada que ver con el resto de la casa en la que tuvo recomendaciones prácticamente para cada estancia. Pero lo bueno de estos consejos es que no tenía que pagarle un sueldo como asesora… al menos de momento no me lo ha exigido.

Transforma la habitación de tu hijo en un cuarto perfecto para adolescentes

Los niños crecen, es ley de vida. Y un buen día descubres que tu peque ya no es tan peque y ha entrado de lleno en la adolescencia. Esto va a traer a la vida de la familia muchos cambios y uno de los primeros suele ser el cambio en su dormitorio, que tendrá que dejar de ser el de un peque para tener un aspecto juvenil y mucho más acorde con sus nuevos gustos.

La transformación de la habitación es una prueba de fuego, porque generalmente los padres quieren un cuarto neutro y elegante que vaya a juego con la casa, mientras que el o la adolescente querrá que su personalidad se plasme en todos los detalles. Se trata de negociar, dándole terreno al hijo para que su habitación sea absolutamente suya, pero aconsejándole para que escoja materiales adecuados y que le vayan a dar los mejores resultados.

Por ejemplo, para la ventana la mejor opción seguramente sea un estor juvenil. Hay muchísimas opciones, desde estores divertidos y muy coloridos hasta otros con un bonito toque romántico e incluso los hay con motivos más musicales o rompedores. Los estores son muy atractivos, cómodos y muy fáciles de lavar, sobre todo si son enrollables. Solo con pasarles un paño estarán nuevos y ni tan siquiera hay que desmontarlos para meterlos en la lavadora.

La cama nido que tal vez tenía el joven en la habitación, puede aprovecharse con un nórdico o un edredón más acorde a su edad. Y si se le quiere dar un aire diferente, se puede comprar un cabecero que se fijará a la pared y que dará a la cama nido la apariencia de cama, haciendo que la habitación tenga un toque un poco más adulto.

Por último, puedes colocar una buena estantería con un escritorio a juego, más modernos y adultos que los que tenía de su etapa infantil. Pueden ir a juego con el cabecero elegido para la cama, consiguiendo así una habitación muy coordinada y diferente, pero sin haber tenido que invertir mucho dinero. Seguramente, el joven o la joven estará más que satisfecho. Pero cuando ya creas que todo está negociado y conseguido, vendrá seguramente la segunda parte de la lucha cuando veas como esa pared recién pintada se llena de posters, fotografías de sus amigos y otros detalles con los que no contabas.