IMPROVISANDO SOLUCIONES

Muchas veces nos pasa que buscamos algo con unas medidas específicas y no lo encontramos por ningún lado y por lo tanto muchas veces nos vemos obligados a fabricarlas con nuestras propias manos. Me ha pasado no hace mucho con un estor en casa de un amigo. No encontrábamos un estor a medida para una ventana de forma un poco rara pero al final tuvimos que modificar un estor que ya habíamos comprado. Al final conseguimos que nos quedase bastante bien. No nos pareció que conseguir que aquel estor fuese tan difícil de modificar para que nos sirviese en lo que queríamos. 

 

Esta no era laprimera vez que mi amigo y yo tuvimos que estrujarnos el cerebro para poder arreglar algo que no nos dejaba estar tranquilos. Una vez estábamos arreglando un patinete a motor que mi amigo había conseguido hacía unos años y nunca lo había usado porque el arranque no funcionaba. Primero lo desmontamos y ya vimos dónde estaba el problema. Ahí sí que tuvimos problemas para poder montar una de aquellas piezas pero al final con un pequeño golpe de suerte conseguimos entre los dos que el arranque funcionase y pudimos disfrutar del patinete a motor mientras nos duraron los neumáticos porque unos se nos pinchó y no teníamos forma de repararlo. Pero eso sí, por lo menos el tiempo que pudimos jugar con él lo pasamos bastante bien. Ahora tenemos el barco de mi amigo para poder disfrutar y allí también tenemos que improvisar soluciones a problemas que nos van surgiendo. Antes de comenzar el verano los dos vamos hasta el barco y reparamos todo lo que tenemos que reparar antes de que el barco vuelva al mar. El año pasado nos llevó casi un mes poder tener el barco en condiciones para poder bajarlo hasta el mar. Personalmente creía que meter el barco en el agua iba a ser lo más difícil de todo pero al final lo solucionamos de una forma bastante sencilla, a ver si este año también nos cuesta poco meterlo en el agua, aunque no sé si este año nos lo bajarán con una grúa porque lo hemos guardado en un sitio diferente al año pasado.

LOCALES QUE NO FUNCIONAN

Muy cerca de mi casa acaban de abrir una nueva tienda de estores y cortinas a medida, pero ese local no es que tenga demasiada suerte. Ya no por lo que vendiesen, sino porque el local no tiene suerte, desde que quitaron el kiosco que llevaba allí toda la vida. Es curioso como algunos locales funcionan mejor que otros sin ninguna explicación. En la zona en la que yo vivo pasa eso demasiado a menudo, hay varios locales que llevan sin tener un negocio que funcione durante varios años, y no es por la zona, porque es una zona bastante céntrica y con mucho tránsito de gente.

 

En la tienda esta nueva de estores nunca he visto a nadie comprando ningún estor a medida ni ninguna otra cosa que allí vendan, nunca he visto a ningún cliente dentro, pero también he de decir que casi siempre paso por delante de ese local en horarios un poco raros.

 

Con esto de la crisis que supuestamente ya hemos superado, han quedado muchos locales vacíos, ya que muchos negocios no han podido resistir esta crisis y no les ha quedado más remedio que poner fin a su actividad. Muchos de estos propietarios de los negocios que han quedado vacíos han aprovechado para jubilarse o prejubilarse, son gente que ya no quiere seguir luchando por su negocio, ya que no les compensa el trabajo que les cuesta con el poco beneficio que estaban teniendo. Y el mayor problema no es que haya locales vacíos sino que una vez que se vacían no se vuelven a usar hasta después de bastante tiempo. Lo que le falta a este país son un poco más de emprendedores. Los emprendedores son lo que hace que haya negocios diferentes a los que ya existen, pero cada vez la gente se está volviendo más vaga y ya no quieren arriesgarse a abrir un nuevo negocio por muy bien que suene la idea que tenían en un principio. Desde el gobierno deberían de impulsar un poco más a los jóvenes emprendedores que tengan buenas ideas y no solamente apoyar a las grandes empresas.