Picores veraniegos 

Todos los veranos me pasa lo mismo. Una erupción en las partes internas de los muslos con mucho picor y que me sucede siempre cuando vamos a la playa. En un principio pensé que se trataba de un problema con el bañador mojado, por el hecho de no quitarlo que me producía esa reacción alérgica. Pero este último verano decidí pasarme a los bañadores tipo slip, confiando en que no volvería a tener el problema de todos los años. Pero me equivoqué.

Harto de la misma película otro verano más decidí acudir a gavin dermatologos, mi clínica de confianza desde hace varios años. Son ellos los responsables del cuidado de mi cabello que tan bien me ha ido. Descubrí esta clínica buscando una solución para el exceso de caída del pelo. Era un temor que siempre había tenido, ya desde joven. Y cuando noté que empezaba a perder pelo y no se recuperaba busqué una solución.

Y en un principio me deprimí bastante porque no encontraba soluciones muy prácticas. Ya sabemos que el milagro con la caída del pelo no existe. Es decir, nadie que esté completamente calvo recupera una melena sana y reluciente, salvo en el aquel capítulo de Los Simpsons en el que Homer se trasplanta la melena de Snake. 

Siempre existe la posibilidad de un injerto, algo cada vez más común y con notables resultados, pero yo no estaba todavía en ese punto. Consideraba que todavía podía apostar por tratamientos conservadores y eso fue lo que hice al acudir a gavin dermatólogos. Consulté opiniones de otros usuarios y me animé a probar. Lo primero que me encontré es un centro en el que se respira profesionalidad y en la que te tratan con respeto: no te “venden la moto”, sino que te dan alternativas mostrando con claridad las posibilidades de éxito.

Con este tratamiento capilar me convencieron hasta el punto de que siempre que tengo un problema en la piel, acudo a ellos, como es el caso de este dichoso picor que tengo siempre tras los primeros baños veraniegos en la playa.

¿Por qué aumentan los casos de ansiedad en jóvenes?

La ansiedad es un problema que cada vez se ve más en población joven, incluso en adolescentes. Las causas son muy variadas. En algunos casos, tienen que ver con problemas típicos de la etapa. En otros, con problemas relacionados con los nuevos tiempos y, en la mayoría de casos, problemas de siempre agravados o modificados por los cambios en la sociedad.

Es propio de la adolescencia el tener problemas con la propia imagen. Siempre ha habido jóvenes que han sufrido ansiedad relacionada con el estrés y la presión que les supone estar a la moda y verse a la altura de lo que consideran que los demás esperan de ellos. 

Hoy, este problema es mucho mayor debido a las redes sociales, los influencers, el uso de filtros de manera abusiva e incluso por la subida permanente de imágenes que los mismos jóvenes cuelgan en la red y que los hacen vulnerables a todo tipo de comentarios.

Los estudios son otro foco de ansiedad. Tener que conseguir una determinada nota para poder estudiar aquello que desean y la presión en casa para que alcancen ciertos objetivos siempre han sido foco de estrés para los jóvenes. 

Del mismo modo, hoy todavía es mucho más importante esa presión ya que todo el mundo se muestra en redes como triunfadores de éxito. Nadie muestra sus fracasos, las opciones que no han podido ser o, simplemente, lo que realmente les ha costado llegar a donde están.

A todo esto se suman los problemas que el confinamiento y la distancia social añadieron. Muchas personas comenzaron a sufrir ansiedad durante ese tiempo y no lo han superado todavía. En especial jóvenes que vieron cómo comenzaban a salir, a relacionarse en pareja o con grupos de amigos y, de la noche a la mañana, todo este mundo se hizo pedazos.

No hay que quitar importancia a un problema de ansiedad. Si tu hijo o hija te hablan sobre ello, no dudes en ponerlos en contacto con Especialistas en tratamientos de ansiedad en Ourense para que puedan tratar el problema y darle las mejores soluciones. Es importante que el joven sienta que no está solo y que su problema tiene solución.

La ansiedad no tratada puede acabar desencadenando crisis y problemas más graves y difíciles de tratar. Cuanto antes comience a tratarse, más sencillo será poder encontrar las causas del problema y darle solución.