Vinos de Galicia: estas son sus principales denominaciones de origen

Galicia posee una tradición vinícola que se remonta a la época romana y que debe su éxito a la diversidad de climas, suelos y vides de esta comunidad autónoma. En el siglo XX, para proteger a sus maestros vinicultores de la competencia desleal y preservar la calidad de sus caldos, se impulsaron distintas denominaciones de origen, siendo la denominación de origen rías baixas (D.O. Rías Baixas) una de las más emblemáticas.

 

La oferta de vinos elaborados en la zona vitivinícola de las Rías Baixas comprende variedades de blancos y tintos tan ilustres como la espadeiro, la loureira, la treixadura, la sousón o la albariño. Indiscutiblemente, esta última es la más cultivada y afamada de las Rías Baixas, y su producción representan más del 95% del total. Su fuerte asociación con la uva albariño no debe sorprender: más de 4 mil hectáreas de la región están dedicadas al cultivo de estas vides.

 

Al sureste de la provincia de Ourense encuentra su sitio otra de las denominaciones de origen del vino más demandadas: Monterrei, con un clima más mediterráneo que el resto y una orografía que favorece los cultivos a mayor altitud. Estos se ubican mayoritariamente en el valle del río Támega, el Duero y la zona suroriental de Ourense.

 

Por su parte, la D.O. Ribeiro es el escenario de producción de algunos de los mejores tintos, blancos y tostados del mundo. Son caldos de gran elegancia, frescura y sabor atlántico, con una clara influencia del mediterráneo, latente en sus principales clases: Ribeiro Castes, Ribeiro Barrica, Ribeiro Espumoso, Tostado Ribeiro y Ribeiro a secas. Su cultivo comprende los valles de Miño, Avia y Arnoia.

 

La comarca de Valdeorras es la cuna de otra de las D.O. más afamadas del territorio gallego. Sus vinos se distribuyen por las cuencas de los ríos Sil, Xares y Bibei, donde se cultivan las variedades de uva mencía, brancellao, merenzao, sousón, espadeiro y ferrón, entre otras.

Maletines de cartón, un formato que triunfa en la industria del packaging

Los cierres de cajas para embalaje pueden clasificarse en los siguientes tipos: de solapas, con pestañas, de tapa y con asas. A este último grupo pertenecen las Carpetas y Maletines de carton, una solución práctica, cómoda y segura para el transporte y embalaje de bienes de pequeño y mediano tamaño.

 

Por sus múltiples beneficios, el maletín de cartón goza de popularidad en la industria del packaging. La comodidad de su transporte, por ejemplo, lo convierte en un formato idóneo para destinar a recogidas en tienda y a domicilio gracias a la presencia de su asa, comúnmente diseñada como una prolongación de la estructura base y un añadido de tela u otro material.

 

Además, su diseño automontable permite ampliar el espacio disponible en el almacén, pues estas cajas reducen drásticamente su tamaño antes de ensamblarse. De esta forma, contribuyen a optimizar el stock y reducen el gasto en packaging al posibilitar pedidos más voluminosos.

 

Otra de las cualidades del maletín de cartón es su capacidad, amplia en comparación con el embalaje tradicional. Y es que su diseño rectangular se adapta a un extenso abanico de productos de dimensiones pequeñas y medianas, incluyendo los más frágiles. Porque este modelo de caja destaca por su elevada resistencia. Los golpes, rozaduras, arañazos y demás incidentes no hacen mella con facilidad en su estructura, lo que garantiza un transporte seguro y una vida útil aceptable.

 

Por otra parte, las cajas tipo maletín de cartón sorprenden por su estética original y atractiva. Otros envases pueden pasar desapercibidos: los maletines no, pues atraen las miradas en los escaparates. En muchos casos, su diseño rectangular con asa se presta bien a temáticas como el turismo. Es común encontrar estas cajas personalizadas como maletas de viaje, estilo apropiado para cosméticos de bronceado solar, accesorios para el aseo, trajes de baño, pastelería francesa, etcétera.

4 tipos de cinta que no pueden faltar en tu hogar

  1. Cinta de embalar. Son imprescindibles para hacer paquetes y cada vez usamos más los paquetes en nuestro día a día. Si eres de esas personas que compran mucho por Internet tal vez tengas que hacer devoluciones y necesites cerrar de nuevo las cajas que recibes. O, quizás, eres de los que se han animado a vender en las páginas de segunda mano y tienes que hacer paquetes curiosos para enviar a cualquier punto de España o incluso a otros países gracias a las aplicaciones internacionales. Lo que antes era algo que se usaba raramente, ahora es cotidiano y muy necesario.
  2. Cinta para costura. Existen diferentes tipos de cinta para costura y tendrás que elegir la que se adapte al trabajo que quieres hacer. Desde cintas de tela de colores con las que hacer lazos para ropa de bebé hasta cinta para cortinas que permiten ceñirlas, darles vuelo o adaptarlas a los ojos o a los ganchos para colgar. Las mercerías son las tiendas que te surtirán de todos estos tipos de cintas, incluidas también las elásticas y las cintas con brillos.
  3. Cinta americana. Esta cinta es una verdadera maravilla. Muy resistente y fuerte, no te creerás todo lo que aguanta y, además, es impermeable por lo que también sirve para proteger del agua de forma provisional tapando, por ejemplo, una pequeña fuga en un tubo de plástico. Sirve para arreglar pequeños desperfectos en muebles, también en juguetes, para sujetar todo tipo de cosas, para trabajos de fontanería sencillos e incluso para unir muebles sujetándolos por las patas como en el caso de los armarios.

Siempre sorprende por su versatilidad y verás como cuando la tengas en casa la vas a estar utilizando casi para todo. Siempre encontrarás nuevas cosas para los que esta cinta parece estar hecha.

  1. Cinta celo. También muy polivalente, lo mismo te servirá para unir unos papeles que para cerrar un sobre o para sujetar una foto en el marco correctamente. El celo es totalmente imprescindible en el hogar, lo saben todos los que van a envolver un regalo y no acaban de encontrar el rollo. Pero hay que asegurarse de que se compra un producto de calidad ya que muchas de estas cintas pegan tan mal que acaban resultando inútiles. Existen porta-rollos tan bonitos que no te importará tenerlos siempre a la vista.