¿Cuáles son los beneficios del packaging de cartón en el sector B2C?

La sustitución del plástico y sus derivados por materiales más ecológicos es de imperiosa necesidad, considerando que un millón de toneladas de residuos plásticos contaminan el Mediterráneo. De todas las alternativas disponibles, el cartón se posiciona como una de las más viables. Por ese motivo, cada vez se utilizan más las bolsas, recipientes y estuches de carton para botellas, snacks y otros productos alimenticios del sector B2C.

 

Primeramente, urge derribar uno de los grandes mitos que pesan sobre el cartón: su impacto negativo en el medio ambiente porque, inevitablemente, depende de la tala de árboles, ¿verdad? En realidad, su fabricación supone una disminución del 50-60% de las emisiones contaminantes en relación con otros materiales. Y en cuanto a la deforestación obligada para su producción, la fibra de celulosa puede reciclarse hasta seis veces.

 

Además, los productos y servicios de negocios al consumidor aprovechan la elevada personalización del cartón. Aunque su base es de color marrón, esta permite la impresión de cualquier diseño, sin importar las tonalidades requeridas o las exigencias de logotipos, ilustraciones, etcétera. A diferencia del plástico, goza de mayor resistencia y puede adoptar diversas formas, posibilitando diseños más creativos.

 

Por otra parte, el packaging de cartón proporciona un mayor nivel de protección a los bienes de consumo. Los de triple capa actúan como una auténtica barrera frente a golpes, rozaduras, etcétera.

 

Otra ventaja del cartón frente al plástico es el espacio que ocupan mientras permanecen almacenados. La mayoría de las cajas, estuches y paquetes son auto montables, lo que significa que pueden apilarse y conservarse sin consumir demasiado espacio.

 

Por último, el ‘abrazo’ de los cartones frente al plástico no supone un derroche para las empresas del sector B2C. Por ejemplo, los recipientes y enseres de cartón de restaurantes pueden ser muy económicos desde un punto de vista financiero y, al mismo tiempo, beneficiosos para la imagen corporativa, pues los consumidores de hoy confían en marcas comprometidas con el reciclaje y el respeto medioambiental.

¿Debo de realizarme peelings en casa?

Los llamados peelings son limpiezas profundas que se realizan en la piel para eliminar las células muertas. Estas células muertas se depositan en las capas más superficiales de la piel para ir poco a poco cayendo. Pero si en lugar de esperar a que se desprenda sola ayudamos a esta piel a caer, estaremos potenciando que se cree una nueva piel más atractiva y bonita.

Los peelings consiguen desprender estas capas superficiales mediante diferentes métodos. Pero en el caso de los peelings que se realizan en el hogar, la base es la fricción. Las cremas para peelings suelen ser un poco ásperas y al aplicarlas en la cara o el cuerpo se nota un cierto roce.

Las nuevas generaciones de cremas han logrado crear peelings que no rozan, sino que erosionan la piel con sus componentes químicos eliminando estas células muertas. Esto hace que no se dañe la epidermis y no se produzcan tantas rojeces. No obstante, no dejan de ser cremas abrasivas que pueden causar reacciones alérgicas, incluso en los casos más suaves.

Por todo esto, los peelings que se realizan en casa deben de llevarse a cabo de forma espaciada y nunca sobre pieles sensibles o con daños, como por ejemplo las pieles con rosácea. Un peeling al mes es más que suficiente para limpiar en profundidad y eliminar células muertas y siempre debe de acompañarse con una buena mascarilla hidratante al final.

Para las pieles con problemas, lo mejor es acudir a un dermatologo especialista en tratamientos cara para que valore la conveniencia o no de llevar a cabo un peeling químico y, en caso de que lo vea necesario, aplicarlo en una clínica dermatológica estética. El dermatólogo puede indicar otros tratamientos a seguir para solucionar problemas previos antes de un peeling.

Lo que nunca es aconsejable es realizarse peelings caseros como los que recomiendan en ciertas webs que pueden causar muchos daños en la piel. La receta de la abuela de mezclar yogur y sal para frotarse la cara puede salir realmente cara ya que puede irritarse mucho la piel. La sal puede causar microheridas que, además, escocerían todavía más por el efecto de la sal. Las consecuencias serían rojeces e incluso granos o pequeñas hinchazones.

Conocer el tipo de piel es básico para llevar a cabo tratamientos estéticos en casa con éxito y utilizar los productos recomendados por el dermatólogo es la mejor garantía de que todo saldrá bien.