¿Qué tendré en el pecho? 

Decir que el equilibrio y la moderación son las mejores recetas para vivir es una obviedad. La teoría está muy bien y todas nos la sabemos al dedillo pero aplicarla no es tan fácil. El ser humano tiene debilidades y hay que asumirlo. Es normal tratar de progresar y vencer nuestras flaquezas, pero asumir que vamos a ser perfectos solo conduce a la frustración. Y eso es importante aceptarlo también ante los miedos derivados de una enfermedad grave como el cáncer. 

Si hablamos de cancer de mama sintomas todas nos podemos echar a temblar. Según las publicaciones de más prestigio sobre el cáncer de mama, un síntoma puede ser la aparición de nódulos de grasa en las axilas. Yo misma he tenido en alguna ocasión algún bultito en las axilas y no me había preocupado… antes de leer este dato. Por supuesto, si nos encontramos un pequeño bulto en la axila no quiere decir automáticamente que debamos ir corriendo al médico y hacer testamento. Un síntoma no es más (ni menos) que eso mismo: una indicación que puede llevar a una dolencia relacionada… o a ninguna parte.

Otros cáncer de mama síntomas pueden ser más preocupantes y menos habituales como por ejemplo la falta de movilidad en el pecho al levantar los brazos, los cambios en el pezón o las alteraciones en el color o en la piel de la zona del pecho. Por supuesto, si aparecen varios de estos síntomas a la vez debemos acudir cuanto antes al médico. 

De cualquier forma, el miedo es uno de los grandes enemigos del buen diagnóstico y tratamiento de enfermedades como el cáncer. De hecho, particularmente en el ámbito del cáncer de mama existe un cierto sobrediagnóstico que complica las situaciones de muchas personas, pero es un precio que hay que pagar, al menos de momento, mientras se optimizan los métodos de cribado. 

A las mujeres lo que nos queda es mantener la calma, cumplir con las indicaciones de los servicios de salud y tratar de ser equilibradas asumiendo que, por mucho que aspiremos a ello, nunca seremos perfectas.