PARA SER PADRE PRIMERO HAY QUE PENSARLO BIEN

Las parejas que hoy en día no son capaces de concebir hijos tienen mucha suerte porque disponen de clínicas de reproducción asistida en las que pueden llegar a hacer sus sueños de ser padres realidad. Cuánta gente se ha quedado a lo largo de la historia sin poder ser padres, y hoy en día casi cualquiera tiene la oportunidad de ser padres.

 

Pero para poder ser padres no vale cualquiera, lo más importante es querer ser padres. Porque cuánta gente abandona a sus hijos por ahí o en la puerta de algún hospicio. Solamente deberían de poder ser padres las personas que se lo puedan permitir económicamente, porque de lo contrario no van a poder criar a sus hijos de una manera adecuada y lo único que van a conseguir es agobiarse y pasarlo mal por gusto.

 

No hace mucho vi un reportaje en la tele de una señora que tenía dos hijas de menos de quince años y que ya llevaba siete años separada y tenía que cuidar a las hijas con un sueldo mínimo que no le daba para nada, menos mal que contaba con la ayuda de sus padres porque de lo contrario no tendrían nada que hacer y lo pasarían mucho peor de lo que ya lo pasan. Menos mal que las niñas intentan ponerle al mal tiempo buena cara pero se daban cuenta de todo.

Personalmente a mí se me han quitado las pocas ganas que tenía de ser padre, más que nada porque nunca sabes lo que te va a deparar el futuro y mejor asegurarse de que no va a ir a peor. Mis amigos del colegio me preguntan siempre si no me voy a animar a ser padre y ya les he dicho que para pasar las penalidades que ellos están pasando prefiero ahorrarme sufrimientos, ya disfruto suficiente jugando con los hijos de mis amigos y además seguramente dentro de poco ya voy a tener una ahijada a la que poder mimar y malcriar, aunque a sus padres no les haga ninguna gracia.

 

Quiero decir que estas son reflexiones personales y cada uno es libre de ser padre o madre cuando quieran.

Tres postres muy saludables que también puedes comer entre horas

Cuando queremos perder peso una de las primeras cosas que nos sacamos del menú son los postres y los picoteos entre horas. Pero muchos expertos dicen que las comidas entre horas, siempre y cuando sean la media mañana y la merienda y no más, pueden ser una gran ayuda para perder peso porque evitan que la persona llegue a la comida principal con demasiada hambre. El postre, además, es una forma de sentirse satisfecho y no solo saciado, lo que repercute en la forma en la que cada persona percibe su dieta. Por eso, no renuncies al postre ni a tu merienda, pero apuesta por opciones sanas como las que te proponemos.

-Yogur: Los yogures son una gran fuente de proteínas y una forma muy sabrosa de tomar lácteos. Son muy buenos para la flora intestinal porque son probióticos y, además, tienen muy poca grasa pudiendo elegirse variedades ligth o sin azúcar. Si además se escogen marcas como los yogures larsa estaremos apostando por sabores muy originales y diferentes que no solo van a gustar a los niños, sino que van a satisfacer también los gustos de los mayores. Un buen ejemplo de yogures pensados para adultos son el yogur sabor licor café o el sabor castaña.

-Fruta: Natural y deliciosa la fruta es cada vez una tentación mayor ya que nos encontramos todo tipo de ofertas en tienda que, hasta hace años, solo podíamos ver en tiendas muy especializadas en productos gourmet o de importación. Hoy es posible comprar lichies, mangos, papayas o maracuyás en cualquier frutería que tenga algo de variedad y de esta manera siempre es posible encontrar una saludable tentación. Y esto sin desmerecer a frutas de toda la vida, como la manzana o la sandía, dos delicias que, en temporada, tienen precios muy buenos y ofrecen un sabor excelente.

-Barritas de proteínas: Están de moda y es porque combinan un sabor muy bueno que en muchos casos está acentuado por un chocolate negro delicioso y porque aportan proteínas y muy pocas grasas. Con las calorías justas para darle un toque dulce al final de una comida o para tomar un tentempié entre horas y seguir aguantando el ritmo del trabajo sin tener que pararse para comer. No se deben de confundir con las barritas de cereales o con las chocolatinas, ya que estas dos variedades tienen una gran cantidad de calorías y de grasas y no son saludables.